La Lectora

Post-it, subrayados en lápiz, recortes, esquinitas dobladas
y otras prácticas aberrantes.













30 noviembre


Empezaron a hablar de otros temas no relacionados con su amor. En las cartas que Emma le escribía, le hablaba de versos, de la luna, de las estrellas, como si echara mano de aquellos ingenuos recursos, sucedáneos externos de una pasión debilitada que se empeñaba en reavivar. Siempre se estaba proponiendo disfrutar en el próximo viaje de una profunda felicidad. Pero luego tenía que reconocer que no había sentido nada del otro mundo. Aquella decepción se borraba enseguida al calor de nuevas esperanzas y volvía a él cada vez más encendida y ávida. Se desnudaba de una manera brutal, desatándose las finas cintas de su corpiño, que caía sussurrante en torno a sus caderas como un reptil que se desliza. Se dirigía de puntillas, descalza, a comprobar si estaba bien corrido el pestillo de la puerta y luego, de un solo ademán, dejaba caer toda su ropa al suelo. Y se apretaba con un profundo estremecimiento contra su cuerpo, pálida, silenciosa y grave.


Gustave Flaubert. _Madame Bovary_. Tusquets, Barcelona, 1993.

La lectora || 3:39 PM

|


Links

Vértigo y cornisas | Resacas | Desde la ducha | Cordín de Kevlar | FeO (óxido ferroso) | Manocruel (c) | Vino con Sandía | Punto Débil | Yeguas del Orto | La corbata de Buda

Archivos

marzo 2004   abril 2004   mayo 2004   junio 2004   julio 2004   agosto 2004   septiembre 2004   octubre 2004   noviembre 2004   enero 2005   febrero 2005   marzo 2005   abril 2005   mayo 2005   junio 2005   julio 2005   agosto 2005   septiembre 2005   octubre 2005   diciembre 2005   enero 2006   marzo 2006   abril 2006   junio 2006   diciembre 2006   enero 2007   febrero 2007   marzo 2007   abril 2007   agosto 2007   noviembre 2007   enero 2008  

This page is powered by Blogger. Isn't yours? Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com